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Alarmas para hogar
La
revolución tecnológica que se ha venido desarrollando en España
en los últimos años parece no haber hecho mella en el sector de
las alarmas antirrobo, cada vez más solicitadas por los ciudadanos para
su instalación en viviendas. Aunque sus ventas aumentan, los expertos
reconocen que aún no se ha descubierto el sistema perfecto que asuste
al ladrón y le haga detenerse antes de entrar en la vivienda que piensa
desvalijar. Pese a los avances en su diseño, el funcionamiento de las
alarmas antirrobo sigue invariable: suena una sirena en el exterior, el caco
se ve descubierto y huye. El gran interés que las viviendas unifamiliares
suscita entre los amigos de lo ajeno explica que la instalación de alarmas
en este tipo de construcción se haya convertido en algo habitual. Pero
los propietarios de estos inmuebles no son sus únicos usuarios. El número
de alarmas en pisos ha aumentado en los últimos años de la mano
del incremento de robos registrado. En los seis primeros meses del pasado año
se presentaron casi 40.000 denuncias por robo en nuestro país, lo que
significa un robo aproximadamente cada 7 minutos. Estos datos muestran que las
precauciones básicas, como la de no bajar las persianas por completo
cuando nos vamos de vacaciones y la de evitar comentar nuestras salidas, no
son suficientes.
Aunque la instalación
de una alarma en un hogar no lo convierte en inexpugnable, sí garantiza
al menos que poco después de que se haya producido el robo la policía
acuda en su ayuda, salvo que se trate de una alarma que tan sólo emite
ruido y no está conectada a ninguna central. Este es el ámbito
donde se han logrado los mayores avances. Una vez que se activa la alarma, la
empresa es informada a través de una central receptora; mediante un monitor
se hace eco de que la alarma ha saltado y llama de inmediato a la policía.
Si el robo ha tenido lugar en una empresa, la firma encargada de la instalación
y venta de la alarma también llamará al dueño o encargado.
Cuidado con la “falsa alarma”
Para asegurarse de que el sistema
de seguridad que quiere adquirir está conectado a una central de alarmas,
debe comprobar que la tienda o empresa donde la compra está inscrita
en el Registro de Empresas de la Dirección General de la Policía.
De esta manera, la empresa vendedora, a través de un contrato de mantenimiento
anual, se compromete a enviar un equipo de intervención al domicilio
en caso de intrusión. En total, tienen que hacerse tres copias del contrato:
una se la queda la empresa, otra la policía y la última es para
el cliente.
Una vez que la alarma está
instalada, el centro de vigilancia se pone en contacto con el encargado o dueño
de la casa para comunicarle su clave y contraseña. En caso de que salte
la alarma y nadie marque la contraseña, el centro llama por teléfono
a la casa y le pide una clave, que sólo conocen ambos. En caso de que
el propietario se haya equivocado al marcar la contraseña, basta con
decirle la clave por teléfono. Sin embargo, si la clave no es correcta,
los agentes policiales se presentarán de inmediato.
Si el motivo por el que salta
la alarma es un descuido o error del propietario de la casa y el error se ha
producido dos veces consecutivas, la tercera vez deberá pagar una multa,
recogida en la ley, cuyo importe oscila entre los 3.000 euros y los 30.000 euros.
Sistemas de alarma
La elección de alarma
para un hogar debe basarse en el grado de seguridad que deseemos o necesitemos.
Hay distintos sistemas de alarma y, a partir de ahí, varios tipos, según
las preferencias y posibilidades económicas del usuario. Veámoslos:
Sistema de radio: trabaja con una frecuencia de radio, 433
megaherzios, según la normativa europea de 1998. Está formado
por una consola, un teclado para conectar y desconectar el sistema y un mando.
También es compatible con una cámara. Tanto la cámara como
el receptor pueden funcionar con fuentes de alimentación a la red o con
las baterías, para un funcionamiento totalmente autónomo. Las
alarmas vía radio son las que más se venden debido a su cómoda
instalación.
Ventajas:
- Su instalación no requiere reforma alguna en el hogar.
- Más económico que el sistema cableado.
Inconvenientes:
- Menor grado de vigilancia que el cableado.
Sistema de cableado: Se trata del tradicional sistema de instalar
cables por toda la casa, de manera que no quede una sola zona sin vigilancia.
Ventajas:
- Garantiza la vigilancia en toda la vivienda
Inconvenientes:
- No es posible su instalación sin un previo levantamiento del suelo
o paredes, según el caso, para colocar los cables.
- Los costes de instalación y mantenimiento son más elevados
Sistema volumétrico de sensores: captan el movimiento en el
campo de actuación determinado por la longitud de onda. Se compone básicamente
de una unidad de control, una consola, un teclado para conectar y desconectar
el sistema o eliminar zonas. Su principal ventaja (interesante para viviendas
grandes): el dueño puede estar en una zona de la casa y conectar la alarma
para que vigile las estancias en la que no hay nadie.
Ventajas:
- Garantiza una seguridad activada por el propio usuario.
Inconvenientes:
- La alarma puede saltar con mayor facilidad que el resto de los sistemas.
NOTA: Los tres
sistemas hasta aquí citados comparten la ventaja de que cuando detectan
el salto de una alarma, avisan a la central receptora, que transmite 24 horas
los 365 días del año a una central desde la que se avisará
a la policía.
Sistema de alarma simple:
no lleva ninguna conexión externa, se trata de un sistema acústico.
El objetivo de estas alarmas, baratas y de fácil instalación,
es ahuyentar a los intrusos con el ruido.
Ventajas:
- Son las más baratas, no precisan contratos de mantenimiento.
- Su instalación es muy sencilla: el propio usuario, siguiendo el manual
de instrucciones, puede hacerla.
Inconvenientes:
- No están conectadas a una central receptora, por lo que la policía
no acudirá en caso de que suene, salvo que alguien les avise.
Los precios son muy diversos
y dependen mucho tanto del modo en que se instalen las alarmas como de las características
de la propia vivienda.
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