Consejos para limpiar nuestro ordenador
La
eliminación del polvo y la lubricación de los ventiladores garantizarán
su perfecto funcionamiento
Aunque no se dé cuenta,
los ventiladores del ordenador cuando entran en funcionamiento para renovar
el aire de su interior y así refrigerar los componentes internos atraen
el polvo que se encuentra suspendido en la estancia en la que se hallen.
Esto puede provocar un problema
no sólo de limpieza, ya que puede llegar a impedir el correcto funcionamiento
del ventilador o producir desagradables sonidos. Para limpiar de polvo el interior
del ordenador deberá abrir la tapa que no cubre la placa base, para dejar
al descubierto todos los componentes del ordenador, y utilizar un bote de aire
comprimido para eliminar todo el polvo o emplear la aspiradora a su mínima
potencia y sin acercarla demasiado.
También es recomendable
retirar el polvo de los ventiladores del microprocesador y de la tarjeta gráfica,
así como lubricarlos al menos una vez al año para evitar que funcionen
incorrectamente.
Si quiere realizar una limpieza
a fondo, retire todas las tarjetas PCI y la memoria de su ordenador para retirar
también el polvo que hayan podido acumular con el bote de aire comprimido.
Asimismo también resulta recomendable desmontar la fuente de alimentación
y limpiarla a fondo para mejorar el movimiento de giro del ventilador y evitar
que llegue a deteriorarse merced al polvo que tenga en su interior.
Si observa ruidos extraños
mientras lo utiliza, que no sean los típicos pitidos que puede oír
si la bios detecta algún problema, trate de identificar su procedencia,
pueden ser los ventiladores e incluso el disco duro. En el caso de ser este
último el componente afectado vaya pensando en hacer una copia de seguridad
de sus datos en CD, DVD o un disco duro diferente y cámbielo lo antes
posible, porque si comienza a dar síntomas de envejecimiento es probable
que acabe perdiendo todos sus datos.
Una vez que haya terminado de
limpiar su interior, procure dar un repaso al exterior con un paño húmedo
y retirar el polvo que haya podido quedar incrustado en las salidas de aire
tras haber empleado el aire comprimido. Luego, y para terminar, ya podrá
proceder a la limpieza del monitor.