Cómo Aprovechar la Luz Natural
Aún cuando la luz natural y su incidencia
en el espacio es preocupación del constructor y no del decorador, contamos
con una serie de recursos elementales útiles para manipular la luz que
recibe cualquier ambiente en particular. Temas como la distribución de
los muebles, la elección de los colores y superficies, o el uso de aberturas,
son la clave para enfrentar una buena manipulación de luz natural a partir
de estrategias decorativas.
Planificar la distribución de
los muebles
La distribución de muebles debe estar
pensada, sin dudas, teniendo en cuenta la forma en que estos afectan la calidad
y cantidad de luz natural que recibe un ambiente.
• Los muebles más grandes deben
situarse pegados a la pared, rodeando la habitación, para permitir que
la luz llegue a todos los rincones. No interponer un mueble en el camino que
recorre la luz desde las ventanas al resto de la habitación.
• Evitar cualquier clase de repisa o mueble
delante de las ventanas.
• Las repisas o bibliotecas, principalmente
las más grandes, pueden colocarse apoyadas a la pared y sin fondo, de
modo que absorberán menos luz y harán más luminosa la estancia.
• Los mejores muebles son los bajos, de
líneas simples. Además de ganar continuidad visual y crear sensación
de espacio, se permite una mejor distribución de la luz. Si se utilizan
muebles altos no sobrecargar la parte alta o los estantes más altos.
Aberturas
La forma en que utilizamos las aberturas existentes
o generamos nuevas, son un recurso importante en la decoración, más
aún, en la manipulación de luz natural.
• Conectar ambientes con aberturas y arcos
eliminado la pared, genera una mayor luminosidad. Además de ampliar visualmente
el espacio, las aberturas permiten una mejor distribución de la luz por
los ambientes. Una cocina con poca luz, inmediata a un comedor bien iluminado,
puede integrarse con una barra de desayuno en lugar de la pared, que permita
estar levemente separados pero compartiendo la claridad de un ambiente a otro,
además que produciría un impacto visual de profundidad y amplitud,
especial para ambientes chicos.
• Las puertas acristaladas y las corredizas
son recursos útiles para separar ambientes sin obstaculizar el paso de
la luz. Las corredizas, por ejemplo, al dejar libre todo el vano de la puerta,
siempre proporcionan mayor acceso de luz.
• Las ventanas cuanto más altas,
menos intensa es la luz que entra, pero más uniforme.
• Pintar las ventanas del mismo color que
las paredes, provee un mayor protagonismo al exterior, logrando mayor luminosidad.
• Despejar la salida al patio, terraza
o balcón. Evitar muebles que obstaculicen el paso y situar la vegetación
exterior fuera del campo visual.
• Recordar que el exceso de luz puede fácilmente
controlarse con persianas, cortinas, postigones u otros elementos decorativos.
Elección de Colores
Teniendo en cuenta que el color es el principal
elemento que intensifica u oscurece un ambiente, será importante tener
en cuenta algunos consejos.
• Los colores blancos y amarillos son elecciones
seguras para ganar luminosidad. Los colores suaves, claros o pasteles siempre
aportan claridad y sensación de amplitud.
• Las molduras o cornisas claras, y los
techos blancos o más claros que el color de las paredes, producen que
el techo y la habitación se eleven visualmente, obteniendo una sensación
de luz y espacio.
Superficies, texturas y materiales
La luz refleja en las superficies de una habitación,
siendo absorbida o rechazada. Tanto para el buen manejo de luz natural como
para la utilización de fuentes de luz artificial, las superficies, texturas
y materiales utilizados en una decoración, deben estar previamente pensados
en función del resultado que se quiera obtener.
• Las superficies blancas y/o brillosas
reflejan mejor la luz. Los suelos claros y brillantes, un sillón tapizado
en tela blanca o un mueble claro, permiten una utilización optima de
los recurso lumínicos.
• Las maderas claras y con poca veta ayuda
a dar luminosidad.
• El aluminio, el hierro forjado pintado
en tonos claros y el cristal proveen efectos de luminosidad interesantes.
• En el interior, las plantas de hoja pequeña
en verde claro, o los ramos de flores ayudan a generar luminosidad.
• Los marcos de cuadros en colores suaves
son siempre útiles. También podemos colocar un zócalo alto
y en tonos claros o utilizar espejos en lugares estratégicos.
Telas y textiles
• Las mejores telas para cortina son las
telas claras, poco tupidas y con tramas abiertas, por ejemplo, la gasa, el lino
y el organdí. Estas permiten un mayor paso de la luz.
• Las tapicerías y fundas en blanco
multiplican la luz.
• Tener en cuenta que los tapizados con
grandes estampados pueden oscurecer el ambiente.
• Si poseemos un suelo oscuro en un ambiente
poco luminoso, podemos elegir una alfombra clara. La mejor opción son
las telas naturales (algodón, lana) y las fibras vegetales. Los ribetes
deben ser siempre finos y claros si queremos generar mayor luminosidad.